ENTRE FOOD TRUCKS Y SUEÑOS
- Eve M.

- 5 mar 2018
- 3 min de lectura

Hace poco me estaba recordando de la película “Amor Ciego”… Es una ‘comedia-romántica’ en el que alguien recibe este ‘hechizo’ o ‘don’ de ver a las personas exteriormente así como son interiormente. De repente los que lucían como modelos, parecían personas completamente diferentes, arrugadas, sin pelo y sin dientes porque reflejaban exactamente como era su corazón.
Estaba pensando en esta historia y le dije a Dios… “Ojala pudiera tener ese don de ver a las personas acorde a sus corazones para evitarme tanto dolor”. Y luego vi la viga de mi ojo…
“¿Cómo me veras TU? Si tú ves corazones, ¿Cómo será verme con tus ojos?” (Probablemente como una Miss Universo haha)
No tardó mucho en responder mi pregunta…
Estas últimas semanas Dios me ha estado desordenando todo por dentro y fuera de mi vida para volverme a ordenar y no ha terminado. Había olvidado la raíz de Su historia y Él se ha encargado de recordármela. Había dejado de lado lo que es la verdadera vida crucificada y estoy redescubriendo cosas que quizá antes nunca hubiera visto.
Dentro de este “reordenamiento” de vida, familia, sentimientos y hasta de mi taller (Gracias mami) también se ha encargado de quitar personas y de igual forma poner nuevas o viejas amistades que por cosas de la vida se habían alejado.
Una de esas personas es la que en mis años de universidad, se convirtió en una hermana para mí, con la que lastimosamente deje de tener contacto, pero Dios nos volvio a cruzar los caminos y esos años perdidos se sienten como un par de días solamente.
Creo que ella es de las pocas personas en las que puedo confiar CIEGAMENTE, y me atrevo a decir que no existe alguien que conozca tantos de mis secretos más oscuros como ella (haha) y por eso cada vez que nos vemos nos contamos cosas tan profundas e importantes.
Entre una de nuestras conversaciones, me conto un sueño que la tenía intranquila, le pregunte si podía compartirlo en mi blog y sus palabras fueron: Por favor!!!!
Me parece una forma tan íntima y creativa de Dios usar nuestros sueños para hablarnos… He escuchado de muchas profecías en sueños de personas cercanas a mí, pero nunca un sueño me había impactado tanto como este. Asi que en medio de una conversación entre Food trucks y música, Dios habló:
“En mi sueño, vi a mi alrededor y de repente estaba en Israel… en la época de Jesús. Estaba ahí, justo en el momento en el que Jesús cargaba Su cruz, lo vi ensangrentado, recibiendo golpes, llevando esa cruz de madera y pude ver Su dolor. Lo único que podía hacer en ese momento era llorar.
He aquí lo interesante y lo que no entiendo… Vi a Jesús como un niño de 10 años.
No entiendo porque Dios quería que lo viera así, no comprendo exactamente el propósito de eso, el ver a un niño en esas condiciones, hizo que mi dolor fuera aun mayor”.
Ella vio el sufrimiento de Jesús con los ojos de Dios.
“y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” –Mateo 18:3
Regresando a mi pregunta de cómo Dios me ve… aquí tuve mi respuesta.
Él ha transformado nuestros corazones y vida, nos ha hecho como niños. Somos hijos de Dios.
Él nos ve asi, cada vez que lloramos, cada vez que nos reímos, cada vez que le cantamos.
Cada vez que le fallamos, cada vez que hablamos mal, ofendemos a nuestro hermano, mentimos, cada vez que pecamos y vamos a lugares a los que no deberíamos, cada vez que hacemos cosas que no tendríamos.
Él te ve como un niño. Él se regocija y sufre el doble porque te ve con esos ojos de Padre.
Inexplicable amor.



Comentarios