MÁS QUE UN SIMPLE CAFÉ.
- Eve M.

- 18 mar 2019
- 2 min de lectura

“Si quieres mi corazón, no lo pensaré dos veces. Y yo sé que no merezco este amor, pero de alguna forma este tipo de amor es quien eres”.
Me considero una total fan de Hillsong United. Esa frase es de una de sus canciones más recientes y estos últimos días que fueron de un cierto tipo de descanso para mí, la he escuchado sin parar en todos lados. Arreglándome para salir, cocinando, manejando. Y de verdad no entendía porque. A veces como que tu inconsciente (o tu corazón) te hace repetir cosas porque necesita oírlas una y otra vez.
Te puede parecer raro leer esto, pero no sé porque me cuesta recibir tanto las bendiciones de Dios. Es como que si ganaras algo en una rifa y cuando vas por tu premio piensas dos veces si recibirlo o no. Jamás escucharás que si alguien se gana la lotería o un carro ha dudado en recibir su premio.
¿Porque cuando se trata de recibir algo de parte de Dios me cuesta? (y me cuesta TANTO). Muchas veces pensé que era Dios trabajando con mi orgullo.
En los momentos de prosperidad en mi vida siempre he sentido satisfacción en invitar a alguien aunque sea a un café, pero cuando se trata de que me inviten a mí, por alguna razón, me da un poco de vergüenza.
Estos últimos meses para mí han sido de no solo una invitación a un simple café. He sentido que es de mucho y muy frecuente… y se me ha hecho de lo más difícil recibir. Era como un recordatorio de “no tener”, ese sentimiento de que te estás de cierta forma “aprovechando” me comenzó a perseguir.
Ahora mientras regresaba a casa, me encontré a una de las parejas más significativas de mi vida en el lugar menos esperado. Y en medio de nuestra plática, escuche un “Creo que lo que tienes que entender es que Dios simplemente quiere bendecirte”.
Todavía no he logrado absorber esas palabras del todo… pero si te encuentras en una situación en la que Dios te está queriendo bendecir y sientes vergüenza, o quizá hasta inmerecedor o no entiendes por qué a ti, tienes que recordar que “de alguna forma este tipo de amor es quien Él es”. Y cuando vayas a recibir ese premio Él espera que contestes con un “Si quieres mi corazón, no lo pensaré dos veces”.
Lo que he aprendido con esto es que la generosidad no se trata de solo dar. Creo que gran parte del poder de la generosidad se basa en el recibir y con qué corazón las recibimos . Un corazón agradecido y humilde.
Dios quiere darte todo eso y mucho mas! Él quiere que experimentes Su Gracia de una forma sobrenatural.



Comentarios